NB MORELOS

Morelos salda deuda histórica con pueblos originarios

Margarita González Saravia encabeza diálogo directo con comunidades indígenas y afromexicanas para reformar la Constitución local y garantizar autonomía.

Reforma al Artículo 2 Bis: Un paso hacia la justicia para comunidades originarias

En el corazón de Morelos, la gobernadora Margarita González Saravia encabezó una asamblea estatal que reunió a representantes de Xoxocotla, Hueyapan, Coatetelco, Cuentepec y Tetelcingo. El objetivo: construir, desde el diálogo directo, una reforma constitucional que reconozca derechos históricamente postergados.

Voces del territorio: Más de cinco siglos de resistencia

La Asamblea Estatal de Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas de Morelos no fue un acto protocolario. Fue un encuentro donde el eco de la palabra ancestral se encontró con la letra de una ley que, hasta ahora, había mirado hacia otro lado. Representantes tradicionales, autoridades comunitarias y mujeres parteras ocuparon la misma mesa con funcionarios estatales para revisar —línea por línea— la iniciativa de reforma al Artículo 2 Bis de la Constitución local.

“No venimos a pedir migajas. Venimos a que se reconozca lo que siempre ha sido nuestro: la tierra, la justicia propia, la educación con nuestros símbolos”, expresó un emisario de Hueyapan durante la jornada. La gobernadora escuchó y respondió con datos concretos: la reforma busca saldar una deuda estructural que se arrastra desde la Colonia.

Los cinco pilares de la iniciativa

De acuerdo con la información vertida en la asamblea, la modificación al Artículo 2 Bis contempla cinco ejes fundamentales:

  1. Autonomía plena de los pueblos y comunidades, con capacidad de decisión sobre sus asuntos internos sin interferencia externa.

  2. Reconocimiento de sistemas normativos internos, incluyendo sus formas de justicia, resolución de conflictos y autoridades tradicionales.

  3. Protección jurídica del territorio ancestral y lugares sagrados, frenando la extracción de recursos, el despojo y el turismo no consentido.

  4. Educación intercultural que rescate lenguas originarias, conocimientos agrícolas y cosmovisiones, además de respaldar la partería tradicional como práctica médica y cultural.

  5. Igualdad sustantiva de las mujeres indígenas y afromexicanas en la toma de decisiones, rompiendo con patrones patriarcales que las han relegado a roles secundarios.

El giro transformador: Gobernar desde las raíces

“La transformación de Morelos se construye desde nuestras raíces, escuchando y respetando la voz de nuestros pueblos”, sentenció González Saravia ante los asistentes. Lejos del discurso de escritorio, la mandataria morelense ha convertido el diálogo directo en método de gobierno. Esta asamblea no es un hecho aislado: se suma a una gira de consultas previas que comenzó hace seis meses en las comunidades más apartadas de la entidad.

Lo novedoso de la propuesta radica en que no se limita a declaraciones simbólicas. La iniciativa incluye mecanismos vinculantes para la defensa del territorio, un capítulo sobre partería tradicional financiable con presupuesto estatal, y cuotas de participación efectiva para mujeres en todos los órganos de decisión comunal.

Reacciones y desafíos pendientes

Organizaciones civiles como el Consejo Morelense de Pueblos Originarios aplaudieron el gesto, aunque advirtieron que “la letra sin voluntad política es papel mojado”. Por su parte, legisladores locales de distintos signos se comprometieron a acelerar el dictamen en comisiones. El mayor escollo podría venir de sectores económicos que presionan por proyectos inmobiliarios o extractivos en zonas consideradas sagradas.

Mientras tanto, en Xoxocotla las mujeres ya preparan sus propuestas para ocupar los nuevos espacios de poder; en Coatetelco los sabios definen cómo integrarán su justicia interna al marco constitucional; y en Tetelcingo los maestros bilingües diseñan planes de estudio interculturales.

Una deuda que empieza a saldarse

La reforma al Artículo 2 Bis no es un punto de llegada, sino un punto de inflexión. Por primera vez en la historia legislativa de Morelos, los pueblos originarios y afromexicanos no son objetos de consulta, sino sujetos de decisión. La tierra que nos une —como reza el lema que acompaña a la gobernadora— ahora también será la letra que nos protege.

El Congreso local tiene en sus manos la oportunidad de convertir esta asamblea en ley. Y Morelos, cuna del zapatismo y tierra de resistencias, observa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *