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Valentín Lavín: El segundo atentado que selló su destino en Temoac

El alcalde de Morelos, que ya había sobrevivido a un ataque en enero, fue ejecutado dentro de su propio despacho por sujetos que irrumpieron en el Palacio Municipal y huyeron en motocicleta.

La mañana del miércoles 22 de julio se tiñó de luto en el oriente de Morelos. Valentín Lavín Romero, presidente municipal de Temoac, fue asesinado en el interior de su oficina en la presidencia municipal, en el segundo ataque armado que sufrió en menos de seis meses. La noticia, confirmada por la Fiscalía General del Estado, encendió las alarmas en el ámbito político y social de una región donde la violencia contra funcionarios públicos se ha vuelto una constante preocupante .

El ataque: una ejecución en pleno centro del poder municipal

Los hechos ocurrieron pasadas las 12:30 horas, cuando dos hombres armados ingresaron al edificio del Ayuntamiento de Temoac. Según versiones de testigos recogidas por medios locales, los agresores se dirigieron directamente al despacho del alcalde y, sin mediar palabra, le dispararon en repetidas ocasiones con armas cortas . Una vez consumado el homicidio, los atacantes huyeron del lugar en motocicletas, tomando rumbo hacia la comunidad de Popotlán, aunque las autoridades aún no han confirmado oficialmente esta ruta de escape .

El cuerpo de Lavín Romero fue levantado por personal de la Agencia de Investigación Criminal y de la Coordinación de Servicios Periciales, quienes acudieron de inmediato al lugar para procesar la escena del crimen . Los paramédicos que llegaron al sitio solo pudieron confirmar que el edil ya no presentaba signos vitales. La Fiscalía General del Estado de Morelos emitió un escueto comunicado en el que confirmó el fallecimiento y anunció el despliegue de un operativo de seguridad en el municipio y sus alrededores «en busca de los responsables de estos hechos delictivos» .

Un atentado que ya se había anunciado: el primer ataque de enero

Lo más inquietante del caso es que Lavín Romero ya sabía que su vida corría peligro. El 31 de enero de 2026, el alcalde fue atacado a balazos sobre la carretera federal México-Oaxaca, a la altura del municipio de Jantetelco . En aquella ocasión, resultó herido de gravedad y tuvo que solicitar una licencia temporal para recuperarse en un hospital de Cuautla. Tras varias semanas de convalecencia, regresó a sus funciones, aparentemente convencido de que el peligro había pasado .

Sin embargo, la segunda agresión fue letal. Las autoridades aún no han establecido si existe una conexión directa entre ambos atentados, aunque la Fiscalía estatal ha asegurado que «agotará todas las líneas de investigación» . La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, condenó el asesinato en sus redes sociales y aseguró que permanecerá atenta al avance de las pesquisas para dar con los culpables .

La sombra de la violencia política en Morelos

El asesinato de Valentín Lavín se inscribe en un contexto de creciente violencia contra funcionarios públicos en México. En 2025, la organización Data Cívica documentó al menos 136 asesinatos de servidores públicos o aspirantes a cargos de elección, lo que refleja la vulnerabilidad de quienes ocupan puestos de gobierno local . Morelos, colindante con la Ciudad de México y el violento estado de Guerrero, es una de las entidades más afectadas por la disputa territorial entre grupos del crimen organizado, que suelen buscar cooptar a las autoridades municipales .

La situación en Temoac resulta particularmente compleja. En marzo pasado, la excandidata a la presidencia municipal Sandra Rosa Camacho Flores fue asesinada en el barrio de San José, lo que evidencia el clima de hostilidad que se vive en la región . El propio Lavín Romero, quien gobernaba por el Partido Verde Ecologista de México y había sido alcalde entre 2019 y 2021, ya había sido señalado en el pasado por su presunta vinculación con el crimen organizado, aunque nunca fue procesado formalmente .

Un crimen que exige respuestas

La muerte de Valentín Lavín Romero no es un hecho aislado, sino el reflejo de una crisis de seguridad que amenaza los cimientos del sistema político mexicano. Mientras la Fiscalía de Morelos mantiene desplegado un operativo para dar con los responsables, la ciudadanía de Temoac y el país entero exigen respuestas. La impunidad que rodea a la mayoría de estos crímenes solo alimenta la espiral de violencia que ha cobrado la vida de casi un centenar de alcaldes desde 2006 . Por ahora, el silencio y la incertidumbre reinan en el oriente de Morelos, donde el segundo atentado contra el edil se ha convertido en una sentencia cumplida.

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