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Empresas blindadas, Morelos más fuerte

Gobierno, cámaras y especialistas se unen en Cuernavaca para dotar a las mipymes de herramientas contra el lavado de dinero y proteger la economía.

Cuernavaca, Morelos. Un estado con más de 100 mil unidades económicas activas —nueve de cada diez dedicadas al comercio y los servicios— no puede darse el lujo de dejar su tejido productivo expuesto a riesgos que ni siquiera puede nombrar. Con esa premisa como telón de fondo, autoridades estatales, cámaras empresariales, organismos internacionales y representantes académicos se sentaron esta semana en Cuernavaca para poner en marcha «Escudo Empresarial Morelos», una iniciativa que busca convertir la prevención en una herramienta cotidiana de competitividad.

El foro, impulsado por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de Cuernavaca en coordinación con las secretarías estatales de Administración y Finanzas, y de Desarrollo Económico y del Trabajo, llevó como subtítulo una advertencia clara: «Prevención de lavado de dinero y cumplimiento: comprender el riesgo y actuar desde el ámbito estatal». No fue un encuentro protocolario. Fiscalías, Poder Judicial, colegios de profesionistas, instituciones financieras y organismos internacionales compartieron mesa con empresarios para trazar, juntos, una hoja de ruta de blindaje económico.

Una alianza que la gobernadora reivindica como estrategia de gobierno

La gobernadora Margarita González Saravia acudió al encuentro y capitalizó el momento para reforzar un mensaje que ha repetido en distintos foros empresariales desde el inicio de su gestión: la cercanía entre gobierno y sector productivo no es cortesía política, es condición para crecer. La mandataria estatal ha subrayado la relevancia de fortalecer la economía formal mediante información, capacitación y gestión de riesgos, en coincidencia con autoridades, empresarios, especialistas, profesionistas y representantes académicos que participaron en el encuentro.

Durante su intervención, la gobernadora agradeció a Canaco-Servytur Cuernavaca por convocar a un ecosistema tan amplio de actores —desde instituciones internacionales hasta centros educativos— en torno a un tema que, dijo, permite anticipar cualquier amenaza a la economía morelense. También recordó que su administración sostiene una relación permanente con los sectores productivos a través de cinco vocaciones de desarrollo: industria, turismo, campo y agroindustria, ciencia y tecnología, y la naciente industria fílmica, todas ellas necesitadas de entornos sólidos y confiables para atraer inversión.

El diagnóstico detrás de la iniciativa

Quien puso los números sobre la mesa fue David Ricardo López Jiménez, presidente de Canaco-Servytur Cuernavaca. Su radiografía del tejido empresarial morelense fue contundente: el estado suma más de 100 mil unidades económicas, la gran mayoría concentradas en comercio y servicios, y cerca del 97% son microempresas. Detrás de esa estadística, insistió, hay historias concretas: familias que dependen de un negocio, empleos que se sostienen día a día, patrimonios construidos durante años que pueden desvanecerse si una empresa queda expuesta, sin saberlo, a operaciones de procedencia ilícita.

Esa es, precisamente, la lógica que dio origen a Escudo Empresarial Morelos: un ejercicio de prevención, estrategia e inteligencia pensado especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas, el segmento más numeroso pero también el más vulnerable ante riesgos regulatorios que suelen diseñarse pensando en grandes corporativos.

Cumplimiento como responsabilidad compartida

El secretario de Administración y Finanzas, Jorge Salazar Acosta, situó el tema en su dimensión legal: la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, junto con su normatividad secundaria, exige comunicación constante, capacitación permanente y trabajo articulado entre gobierno, empresarios, profesionistas e instituciones. Nadie puede resolver esto en solitario, fue el mensaje: la prevención del lavado de dinero solo funciona cuando cada actor asume la parte que le corresponde.

Por su parte, Víctor Sánchez Trujillo, titular de Desarrollo Económico y del Trabajo, planteó el asunto desde otro ángulo: no basta con generar condiciones para atraer nuevas inversiones si, al mismo tiempo, no se ofrecen herramientas para que las empresas ya instaladas puedan permanecer, crecer y proteger su patrimonio frente a riesgos que muchas veces desconocen.

La mirada internacional llegó de la mano de Stacy de la Torre, jefa de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), quien advirtió que el lavado de dinero y las economías criminales son fenómenos complejos que exigen responsabilidad compartida entre autoridades, sector privado, academia, colegios profesionales y especialistas. Las empresas, planteó, no son espectadoras de este problema: son aliadas estratégicas capaces de cerrar espacios de oportunidad a la delincuencia organizada, al tiempo que protegen su propia reputación, sus cadenas de valor y la confianza de quienes hacen negocios con ellas.

Mesas de trabajo para bajar la teoría a la práctica

La jornada no se quedó en discursos. Se organizaron mesas de trabajo sobre el nuevo entorno del lavado de dinero, el marco legal aplicable, los sectores y tipologías de riesgo más relevantes para la realidad morelense, inteligencia financiera y patrimonial, y mecanismos de cumplimiento aplicables desde el propio ámbito estatal. El propósito fue traducir un tema técnico y frecuentemente distante para el pequeño empresario en herramientas concretas y aplicables desde el mostrador de cualquier negocio.

Seguridad económica como parte de la competitividad

El mensaje de fondo que dejó el foro fue tan simple como estratégico: en un estado donde la inmensa mayoría del tejido productivo son microempresas, la competitividad no se construye solo con infraestructura, incentivos fiscales o promoción de inversiones. También se construye protegiendo lo que ya existe. Un negocio que desconoce cómo identificar una operación sospechosa, o que carece de mecanismos básicos de cumplimiento, no solo enfrenta un riesgo legal: enfrenta un riesgo existencial para su patrimonio y su continuidad.

Escudo Empresarial Morelos se perfila así como el primer paso de un esfuerzo que sus organizadores esperan mantener en el tiempo, con más capacitaciones, mesas técnicas y coordinación entre gobierno y sector privado. La apuesta es que la prevención deje de ser un tema reservado a especialistas y se convierta en una práctica cotidiana para cualquier empresario morelense, del giro y tamaño que sea.

#LaTierraQueNosUne

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