ECONOMIA Y FINANZASNB MORELOS

Oaxtepec: Cooperativas morelenses trazan ruta hacia el desarrollo

Gobernadora Margarita González Saravia encabeza el Primer Encuentro Estatal de Cooperativas Morelenses, un modelo que impulsa la economía social, el empleo local y la vinculación institucional.

Más que un encuentro: un pacto colectivo por la economía morelense

Bajo el sol cálido de Oaxtepec, un municipio que respira historia y tradición, se gestó esta semana un espacio que trasciende lo protocolario. El Primer Encuentro Estatal de Cooperativas Morelenses no fue una reunión más; fue una declaración de principios en favor de la economía social, un modelo que gana terreno ante las recetas neoliberales que tantas fracturas han dejado en el tejido productivo del estado.

La gobernadora Margarita González Saravia, al frente de la convocatoria, no solo inauguró el evento: lo transformó en una mesa de trabajo viva, donde cooperativistas, pequeños productores y representantes de grupos solidarios compartieron experiencias, frustraciones y, sobre todo, esperanzas concretas. “No venimos a prometer, venimos a tender puentes”, afirmó la mandataria durante su intervención, al tiempo que anunciaba mecanismos ágiles de vinculación institucional.


Capacitación y acceso: los pilares del nuevo modelo productivo

Lejos del discurso hueco, el encuentro giró en torno a dos ejes claros: formación técnica y financiamiento real. Durante jornadas intensivas, los asistentes participaron en talleres prácticos sobre gestión cooperativa, comercialización digital y economía circular, temas que hasta hace poco parecían ajenos al sector rural morelense.

Pero lo más significativo ocurrió fuera de las aulas improvisadas. En pasillos y comedores comunales, los cooperativistas intercambiaron contactos, descubrieron sinergias y comenzaron a tejer redes que el gobierno estatal se comprometió a fortalecer con líneas de apoyo directo. “No se trata de dar limosnas, sino de abrir puertas”, resumió uno de los líderes de una cooperativa textil de Yautepec, quien destacó la presencia de funcionarios de varias secretarías escuchando sin filtros.


Consumo local como bandera: el círculo virtuoso de lo morelense

Uno de los mensajes más potentes que dejó el encuentro fue la necesidad de repensar lo que compramos y de quién lo compramos. La gobernadora hizo un llamado explícito a priorizar el consumo de productos y servicios generados dentro del estado, no como un gesto romántico, sino como una estrategia económica con impacto medible.

“Cada peso invertido en una cooperativa morelense se multiplica en empleos, en estabilidad y en arraigo”, subrayó González Saravia, al tiempo que se comprometió a incluir cláusulas de preferencia local en las compras gubernamentales. La propuesta no cayó en oídos sordos: decenas de representantes de grupos productivos de maíz, miel, artesanía y turismo comunitario firmaron un documento de intenciones para articular una red estatal de distribución justa.


Proyectos con rostro humano, no con cifras frías

El encuentro también sirvió para visibilizar experiencias que suelen quedar en el anonimato. La cooperativa de mujeres de Tlayacapan, que produce conservas orgánicas, contó cómo logró triplicar su producción tras un esquema de asesoría técnica. La de jóvenes de Cuautla, dedicada a energías renovables, expuso su prototipo de biodigestores para comunidades sin electricidad.

Estos casos, presentados en un formato de “feria de saberes”, emocionaron tanto como los discursos oficiales. Porque aquí no se habló de indicadores macroeconómicos, sino de vidas que cambian cuando el trabajo colectivo encuentra respaldo institucional. Y ese fue, quizás, el mayor logro del evento: demostrar que la economía social no es un concepto de manual, sino una práctica cotidiana que merece ser potenciada.


Más empleo, menos dependencia: el horizonte que viene

Cerrar el encuentro sin conclusiones vacías fue otro acierto. Se establecieron comisiones de seguimiento, calendarios de capacitación bimestrales y una ventanilla única para gestionar apoyos, eliminando así el laberinto burocrático que tanto lastima a los pequeños productores.

La gobernadora anunció además que este será el primero de muchos encuentros, y que la meta es que Morelos se convierta en referente nacional de economía cooperativa antes de que termine su mandato. “No es sueño, es hoja de ruta”, sentenció ante un auditorio que respondió con aplausos y gritos de “¡Sí se puede!”.


Reflexión final: cuando el territorio abraza a sus hacedores

Oaxtepec fue, durante dos días, el ombligo de una nueva narrativa. Allí, donde el paisaje invita al reposo, los cooperativistas morelenses demostraron que el desarrollo no llega de fuera: se construye desde adentro, con manos callosas, mentes lúcidas y voluntad política que escuche y actúe.

El Primer Encuentro Estatal de Cooperativas Morelenses dejó claro que la economía social no es una moda ni un paliativo: es una apuesta firme por un futuro con justicia distributiva. Y en esa apuesta, el gobierno estatal, bajo el liderazgo de Margarita González Saravia, ha decidido jugar todas sus fichas. Porque, como dijo una artesana de Tepoztlán al despedirse: “Lo nuestro no es caridad, es dignidad que produce”.


Texto basado en hechos reales ocurridos en Oaxtepec durante el Primer Encuentro Estatal de Cooperativas Morelenses, con declaraciones y contextos verificados.

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