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Río Cuautla renace: justicia ambiental en Morelos

Un año después del convenio histórico, Margarita González Saravia presenta avances en saneamiento, biodigestores y conciencia ciudadana para rescatar el pulmón oriental.

Río Cuautla: el pulmón herido que late de nuevo en el oriente de Morelos

A un año de la firma del convenio por su rescate, las autoridades morelenses y la ciudadanía trazan una hoja de ruta inédita contra la contaminación. Biodigestores, un nuevo cárcamo de bombeo y 33 jornadas de educación ambiental marcan el parteaguas de una lucha que aspira a ser ejemplo nacional.

En el mapa de la geografía morelense, el Río Cuautla no es solo una corriente de agua: es un eje de memoria, biodiversidad y vida cotidiana. Durante décadas, sin embargo, ese pulmón de la zona oriente del estado fue silenciado por el desdén institucional y el crecimiento urbano desordenado. Hoy, a un año de que el gobierno estatal y los municipios sellaran un compromiso sin precedentes, el panorama empieza a virar.

La gobernadora Margarita González Saravia encabezó la presentación de resultados del convenio por el rescate del río, un acto que reunió a especialistas, activistas y vecinos en la ribera del afluente. Lo que allí se expuso es, cuando menos, un parteaguas: no se trata de promesas, sino de obras palpables.

Descargas mapeadas y acción quirúrgica

El primer paso fue el más incómodo: mirar de frente el veneno. Las autoridades realizaron una evaluación sistemática de las descargas de aguas residuales que vierten al cauce. El diagnóstico permitió identificar puntos críticos y priorizar intervenciones. Con esa radiografía, se avanzó en la remediación mediante la instalación de biodigestores —tecnología de bajo costo y alto impacto— que degradan la materia orgánica y reducen la carga contaminante antes de que el agua toque el río.

Infraestructura hídrica para una colonia olvidada

Uno de los anuncios que más repercusiones tuvo entre los asistentes fue la construcción del nuevo cárcamo de bombeo en la colonia Salvador Esquer. Esta obra canalizará las aguas residuales hacia la Planta de Tratamiento de Cuautla, cerrando un ciclo que por años se mantuvo roto. “No se trata solo de limpiar el río, sino de dejar de ensuciarlo”, sintetizó una vecina durante el acto.

Biosenderos de Paz: 33 domingos de conciencia

El rescate ecológico es, ante todo, un rescate ciudadano. Por eso el programa “Biosenderos de Paz y Buen Vivir” ha sido uno de los brazos centrales de la estrategia. Durante 33 domingos consecutivos, se han realizado actividades de reforestación, monitoreo participativo, limpieza de riberas y talleres para escolares y adultos. La premisa es clara: no se cuida lo que no se conoce ni se ama.

La justicia ambiental como política de Estado

En su intervención, González Saravia fue enfática: “De la mano con la ciudadanía, seguiremos trabajando sin descanso por la justicia ambiental de Morelos”. La frase, lejos de ser retórica, resume un cambio de enfoque. Por primera vez, el gobierno morelense articula saneamiento, infraestructura y pedagogía como piezas de un mismo engranaje. Y lo hace bajo el lema que ya empieza a resonar en cada jornada: #LaTierraQueNosUne.

El Río Cuautla no ha recuperado aún su esplendor original. Pero por primera vez en años, sus aguas llevan algo más que desechos: llevan un compromiso. Y eso, en el oficio de restaurar territorios, es el principio de todo.

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