Margarita González impulsa el rescate del Ojo de Agua
La gobernadora participó en una ceremonia prehispánica en Tejalpa y anunció que buscará su reconocimiento como Centro Ceremonial y Cultural.
Tejalpa, Morelos. – En un acto cargado de simbolismo y respeto por las raíces ancestrales de Morelos, la gobernadora Margarita González Saravia encabezó una ceremonia prehispánica y religiosa en el manantial Ojo de Agua, ubicado en el pueblo de Tejalpa, en el municipio de Jiutepec. Este espacio natural, considerado por las comunidades como un sitio sagrado y fuente de vida, fue escenario de un emotivo encuentro entre tradición, espiritualidad y compromiso ambiental.
Durante su participación, la mandataria subrayó la importancia del Ojo de Agua como “un tesoro ancestral de nuestras comunidades”, recordando que estos manantiales no solo son fuentes naturales de agua, sino también símbolos de la profunda conexión entre el ser humano y la naturaleza.
“Tuve el honor de participar en la Ceremonia Prehispánica y religiosa en este sitio sagrado, que guarda la memoria de nuestros pueblos y su relación con la vida y la naturaleza”, expresó González Saravia.
La gobernadora adelantó que su administración solicitará la Declaratoria para reconocer el Ojo de Agua como Centro Ceremonial y Cultural Prehispánico, una iniciativa que surge a petición de la propia comunidad de Tejalpa. Este reconocimiento busca proteger, preservar y difundir el valor histórico, cultural y espiritual del lugar, integrándolo a los programas de conservación del patrimonio natural y cultural de Morelos.
Un símbolo de identidad y respeto
El manantial ha sido, durante siglos, punto de encuentro para las comunidades indígenas y campesinas, que han mantenido vivas las tradiciones vinculadas al agua y al ciclo de la vida. En la actualidad, el sitio enfrenta presiones urbanas y ambientales que amenazan su pureza y su valor ecológico, por lo que el reconocimiento oficial podría significar un paso crucial hacia su protección.
La ceremonia incluyó danzas tradicionales, ofrendas florales, cantos y plegarias en lengua náhuatl, en un ambiente de unidad comunitaria y respeto por los ancestros. “El agua es vida, y este manantial representa nuestra historia y nuestra esperanza”, expresaron representantes de la comunidad durante el acto.
Protección ambiental con sentido cultural
La propuesta de González Saravia se enmarca dentro de una visión de desarrollo sustentable que reconoce la sabiduría ancestral como guía para la conservación del entorno. El rescate del Ojo de Agua no solo busca proteger el recurso hídrico, sino también revalorar las expresiones culturales que han mantenido viva la identidad de Morelos.
“Cada sitio sagrado es una lección viva de nuestra historia, un recordatorio de que la tierra y el agua son parte de nosotros. Reconocerlos es también reconocer quiénes somos como pueblo”, afirmó la gobernadora.
Con la futura declaratoria, el Ojo de Agua podría integrarse en un circuito de Centros Ceremoniales y Culturales Prehispánicos, fortaleciendo la identidad regional y promoviendo el turismo cultural con respeto al entorno natural y espiritual de los pueblos originarios.




